Ley REP fija meta de 60% de reciclaje de los envases y embalajes en Chile al año 2030

Las metas de la Ley REP para el sector envases y embalajes, una de las áreas más complejas en la implementación de esta normativa y donde hoy se recicla solo el 12,5% de sus residuos.  Establece una meta global de recuperación y valorización de estos residuos una vez terminada su vida útil, donde se imponen metas de reciclaje individuales que parten en cifras bajas y se irán incrementando hasta el año 2030 para los productos de plástico (45%), papel y cartón (70%), vidrio (65%), metal (55%) y tetrapack (60%). Normativa se aplicará a cerca de 10 mil empresas grandes y medianas, que concentran el 95% de las ventas de estos productos.

La brecha del reciclaje en Chile

En nuestro país se generan cada año cerca de 7,5 millones de toneladas de residuos domiciliarios cada año, y se estima que de ellas cerca de 1,25 millones de toneladas corresponden a envases y embalajes que se usan cotidianamente en los domicilios de los chilenos. Sin embargo, las mismas estimaciones indican que apenas se reciclan un 12,5% de estos.

Actualmente los principales envases y embalajes que se reciclan en el país son lo que están hechos de cartón, papel y vidrio, superando levemente el 15%, mientras que del plástico se recicla poco más del 4% y del tetrapack cerca de un 3,6%.

Hoy el plástico es uno de los materiales que genera mayor preocupación a nivel global, tanto por parte de los gobiernos y la regulación, como por los consumidores. Sin embargo, las cifras en Chile son alarmantes. Según un estudio reciente elaborado por la Asociación de Industriales del Plásticos (Asipla), cada año se consumen en Chile 990 mil toneladas de resinas plásticas, pero solo se reciclan 83.679 toneladas. Es decir, solo el 8,5% del consumo anual del país.

Sin embargo, gran parte de ello corresponde a la recuperación de residuos a nivel industrial, y las cifras a nivel de los envases plásticos domiciliarios con aún más preocupantes. De las 83.679 toneladas que se reciclan a nivel nacional, solo un 17% (14.281 ton/año, de las cuales el 52% corresponde a plástico PET) provienen de los residuos generados en las casas de los chilenos, mientras que las 69.398 toneladas (83%) son de origen no domiciliario.

En cuanto a la industria del reciclaje del plástico, el mismo informe indica que existe una capacidad de poco más de 80 mil toneladas anuales para procesos de lavado, cerca de 150 mil toneladas anuales para molienda y triturado, y cerca de 110 mil toneladas de capacidad anual de peletización para el material recuperado, gran parte de ella concentrada en la Región Metropolitana.

De esa capacidad instalada, solo se utiliza el 48% de lo existente para molienda y un 57% por ciento de la capacidad de peletización ante las bajas tasas de recuperación de residuos plásticos, lo que debiera cambiar con la entrada en vigencia de las metas que hoy anunciará el gobierno.

Las otras regulaciones del decreto

Además de establecer las metas de recolección y valorización de envases y embalajes -una vez terminada su vida útil, una de las cosas que establecería el anteproyecto del decreto que se dará a conocer hoy -según ha adelantado el gobierno- es el establecimiento de metas a nivel regional, como una forma de hacer la ley extensiva a todo el territorio.

Esto incluiría además la exigencia de montar en regiones una infraestructura liviana y fácil de montar que permita establecer rápidamente una capacidad de recepción de residuos para la ciudadanía. No se tratará necesariamente de una red de puntos limpios, según han señalado en el Ministerio del Medio Ambiente, sino que podría bastar con algunos centros de acopio que después puedan incorporarse al sistema de recolección que establezca el sistema de gestión.

Otra de las definiciones que ya se encontraban zanjadas en el marco del Comité Operativo Ampliado, y de las conversaciones entre el Ministerio del Medio Ambiente y el primer sistema de gestión que ya se está constituyendo en la industria, es que la recolección se haga de manera selectiva, casa a casa, mediante un contenedor especial para el material reciclable en las viviendas. Esto pensando en que se trata de un modelo que facilita la participación de los vecinos y su rápida incorporación a la cadena del reciclaje.

A esto se sumará el trabajo con los municipios para la creación de ordenanzas municipales que establezcan obligaciones de reciclaje a los vecinos, así como metas de recolección y valorización para los residuos no domiciliarios. Estos últimos dicen relación principalmente con las actividades industriales y el retail, donde ya existen algunos sistemas funcionando.

Bajar decreto aquí: http://www.doe.cl/PDFDoe.php?f=10062019&cve=1601514